
Torkoal va cavando por las montañas en busca de carbón. Cuando lo encuentra, rellena los huecos que tiene dentro del caparazón y lo quema.
A medida que se extingue el fuego, se va debilitando. Antes de entrar en combate, quema más carbón de lo habitual. Si le atacan, echa un humo negro que le permite la retirada.



