
La megaevolución ha dado a Rotom la electricidad masiva que siempre deseó. Ha desarrollado dos brazos de plasma, capaces de generar rayos y lanzarlos a la velocidad de la luz.
Como su cuerpo sigue siendo pequeño, debe liberar toda la energía sobrante, lo que aumenta su sed de voltios. Para ello ha desarrollado una electrompa, capaz de absorber toda la energía de cualquier electrodoméstico y fundirlo por completo.


