
Rodeado de grandes y hermosos pétalos, a primera vista bien se podría confundir a Florus con una simple planta, o peor aún, llegar a creer que se trata de un Gormiti inofensivo.
Nada más lejos de la realidad, ya que, cuando un intruso se atreve a acercarse demasiado, Florus emana desde sus flores unas esporas venenosas que terminan al instante con todo el que las respira.



